En esta sección se insertan referencias documentales y actuaciones de apoyo con los más desfavorecidos

 

INMIGRACIÓN: UN AÑO DE NAUFRAGIOS, APRESAMIENTOS Y MUERTES.
 

   Acabamos el año como lo empezamos, convirtiéndonos en los anfitriones indeseados de cadáveres yertos, escuálidos y negros. Días antes, los ahora cadáveres fueron vida, esperanzas y sueños que dirigieron su proa hacia el bienestar. La perversa paradoja del capitalismo: un continente famélico exportando jóvenes famélicos hacia el mundo de la obesidad artificial. Los dos mundos separados por cien kilómetros, aunque lo difícil no sea salvar el océano profundo, sino la profunda desigualdad.
Su deuda externa es en realidad su deuda eterna. Nunca podrán pagarla, cada año que pasa los intereses se multiplican, por mucho que obedezcan las imposiciones de los dueños del planeta, el Fondo Monetario Internacional, la Organización Mundial del Comercio y el Banco Mundial. La trilogía imperial que no precisa invadir países, salvo cuando lo precisa.
Uno de los suyos, Joseph Stiglitz (premio nobel de economía) trabajó para Clinton, el FMI y el BM. Joseph relató hace algún tiempo como actúa el poder contra el débil. Etiopía, gracias a una sobresaliente política económica, quiso cancelar algunos préstamos para pagar menos intereses a los organismos internacionales. Su ingenua intención no fue aceptada. Stiglitz, crítico con esta política, fue expulsado del Banco Mundial. Cuando fue a recoger el nobel sentenció: “están condenando a muerte a millones de personas.”
Hace tiempo que abandonamos a la humanidad perdida en la maraña de guarismos y monedas. Si usted es una lechuga, un pollo congelado o un teléfono móvil, usted podrá viajar sin limitaciones hasta los confines terráqueos. Si usted, lechuga, pollo o teléfono, llega a nuestras costas lo habrá hecho cuidadosamente empaquetado, cómodamente embarcado, mimosamente descargado y cariñosamente expuesto en las vitrinas de la exuberancia.
Pero si usted tiene forma de vida humana del tercer mundo, cuídese, porque las fronteras desaparecieron para cosas y artefactos pero continúan para los dientes blancos sobre fondo oscuro, sobre todo si no los necesitamos.
En nuestro balance anual tenemos un déficit acumulado de miles de africanos apresados, encarcelados y devueltos; ocho naufragios con un saldo de 67 ahogados y 59 desaparecidos; y 16 muertos, literalmente, de frío. En nuestro haber sólo constan las manos desinteresadas, los corazones bondadosos y los escalofríos y pesadillas que perseguirán a algunos toda la vida.
Devolvámosles todo, la única manera de equilibrar el balance negativo que les impusimos en la noche de los tiempos. Seguro que aceptan nuestras disculpas.
 

 

 

El triste destino de la emigración: la muerte en soledad

   Victimas de la desigualdad; victimas de la opulencia; victimas de nuestra insolidaridad; victimas de las guerras, de la esclavitud...(reportaje)